Tener hij*s es uno de los regalos más bonitos del mundo. Con su energía, su curiosidad y también con sus preguntas, miedos y dudas, aportan mucho a nuestra vida. Podemos ayudar, participar, celebrar y contribuir al bienestar de ell@s. Y al mismo tiempo puede ser el reto más grande con el que nos encontramos. A veces gritamos más a l@s que más queremos y luego queda un vacío, una duda… ¿Por qué?, y una pregunta… ¿Hay otro camino?
¿Quieres claridad sobre lo que te pasa y lo que necesitas? ¿Por qué actuamos así como actuamos? ¿Hay alternativas? ¿Quieres dejar de ver solo culpables y empezar a cuidarte tú y a las demás personas? ¿No sabes cómo pedir una posible solución, que tenga en cuenta las necesidades de todas las implicadas? Yo tampoco, no hay una receta universal, pero te puedo acompañar en tu búsqueda.
La Comunicación NoViolenta de Marshall B. Rosenberg es una forma de comunicación y de resolución de conflictos, pero sobre todo una actitud de vivir, pensar y encontrarse.
La Violencia es más que solo un acto físico. Ella empieza en nuestros pensamientos sobre nosotr*s mism*s, nuestras relaciones y sobre el mundo.
Por Violencia entendemos toda forma de pensar o de expresar que incluya juicios moralistas (bien y mal, correcto e incorrecto, competente e incompetente), el objetivo de castigar en vez de proteger, chantaje, culpa y amenazas o cuando solo buscamos cuidar nuestras necesidades sin tener en cuenta las de las demás.
La Violencia se produce cuando pensamos que nuestros sentimientos están provocados por el comportamiento de las otras y no por lo que encontramos en nosotr*s mism*s, – nuestros pensamientos y más profundamente, por nuestras necesidades – .
La Violencia contra nosotr*s mism*s, la practicamos cuando no percibimos nuestras necesidades, las ignoramos o anteponemos las necesidades de las demás personas ante de las nuestras.
Por NoViolencia entendemos la actitud de conectar con nuestras necesidades y con las de las demás personas, viendo en nosotr*s y en l*s otr*s lo humano, cuando comprendemos y agradecemos, abriendo nuestro corazón, cuando entendemos, cómo pedir – sin exigir – , lo convertimos en acción y vivimos más auténtic*s lo nuestro.
La Comunicación NoViolenta incluye en este proceso la expresión honesta de lo nuestro y la recepción empática de las otras personas y con ella aprendemos a conectar con nosotr*s y con el mundo.
El objetivo de una escuela de familias es aprender con herramientas claras y estructuradas este lenguaje empático y auténtico, para que nazca el diálogo, para profundizar la relación que llevamos entre nosotr*s y con nuestr*s hij*s y para poder cuidar efectivamente lo que realmente queremos.
Se trabaja la teoría de la Comunicación NoViolenta en relación con ejercicios prácticos y ejemplos reales de la vida de las participantes.
La comunicación se puede aprender.